El escenario fiscal en Brasil presenta cambios relevantes tras la aprobación de la Ley Complementaria n.º 224/2025. Esta normativa incrementa la carga tributaria para las empresas que operan bajo el régimen de Lucro Presunto, un sistema de tributación simplificada muy utilizado por Vehículos de Propósito Especial (SPVs) y medianas empresas para reducir costes de cumplimiento. La reforma eleva efectivamente el IRPJ y la CSL al aumentar en un 10% los márgenes de presunción de utilidad, aplicables sobre la parte de los ingresos brutos anuales que supere los 5 millones de reales.
Aunque las autoridades justifican esta medida calificando al régimen como un beneficio fiscal, el Lucro Presunto es fundamentalmente una herramienta de simplificación administrativa diseñada para la determinación objetiva de impuestos. Al asumir que un mayor volumen de ingresos implica necesariamente una mayor rentabilidad, la nueva norma ignora la realidad económica de diversos sectores y plantea serios cuestionamientos constitucionales. Estas fragilidades jurídicas abren un espacio considerable para la discusión judicial y el planteamiento de recursos ante los tribunales.
Respetando los principios constitucionales de anterioridad, el aumento será exigible a partir de enero de 2026 para el IRPJ y de abril de 2026 para la CSL. Por tal motivo, los inversores extranjeros con estructuras en Brasil bajo este régimen deben revaluar de inmediato sus proyecciones financieras y modelos operativos para el próximo año. Se recomienda seguir de cerca la evolución del tema y considerar el inicio de acciones legales para proteger sus intereses frente a este incremento de la carga tributaria.